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    Cuerpos, arte y barrio: danzando en medio de la precariedad.
    La experiencia de “Lxs Sin Careta” de barrio Villa Moreno de la ciudad de Rosario.
    -INVESTIGACIONES INQUIETANTES-

    Por Silvina D’Arrigo

    (CONICET-UNR)

     

    Balas, muerte, barrio, jóvenes, consumos, organización, arte, movimiento social, partido, clases sociales, tierra, chapas y cemento, murales, zapatillas gastadas y llantas nuevas, cuidados colectivos, justicia, teatro. Palabras y realidades entremezcladas ¿Suenan sensacionalistas? Parte de un entramado del cual Sin Careta es parte.

    A simple vista “Sin Ca” (así gustan nombrarse quienes fueron parte de la grupalidad, como quien llama afectivamente a alguien) puede remitirnos a experiencias de teatro militante de los años 70s, sin embargo, el contexto y las complejidades de nuestros tiempos son otras. 

    Sin Careta fue un grupo de teatro de lxs oprimidxs conformado principalmente por jóvenes que nace a mediados del año 2015, situado en Villa Moreno, barrio sureño de la ciudad de Rosario. El espacio de jóvenes con quienes se trabajó pertenecía desde 2010 al Movimiento 26 de Junio (M26), organización dentro del Frente Popular Darío Santillán y luego parte del armado del partido local de izquierda Ciudad Futura. 

    Conformado a lo largo de su historia por un número que fue rondando entre diez y veinte jóvenes, el grupo se reunía todos los sábados por la tarde en el local de Ciudad Futura del barrio, en días de sol radiante y calor rosarino, y días nublados e inviernos intensos en estas pampas. Todo es intenso aquí, pienso y siento. El clima, la ciudad y sus barrios, y el verde intenso que rodea la plaza, la canchita y las zanjas de Villa Moreno.

    El grupo se juntaba a trabajar, a partir de dinámicas del teatro de lxs oprimidxs y de la educación popular, problemáticas que les atravesara y a partir de ellas crear escenas y obras de Teatro Foro. Sin Careta estuvo coordinado por tres talleristas, dos pertenecientes orgánicamente al M26 y luego Ciudad Futura, y uno de ellos al Grupo de Teatro de lxs Oprimidxs Rosario (GTO Rosario) . 

    En el barrio se compartieron historias sentidas que se volvieron escenas. Todo es compartir allí. Lo que se tiene y lo que no. Los cuerpos hablan por sí mismos, y el arte y el teatro solo actúan de encausadores y conductores de lo palpable, y muchas veces evidente.

    El proceso y las obras fueron intensas, como es la ciudad y el barrio, ya lo dije. Y también esxs chicxs, y esxs talleristas, con ansias y ganas de ir por aquellos sueños que parecen quedar circunscriptos a las grandes avenidas urbanas que dividen el centro y las clases medias y altas, de los barrios populares de esta Rosario desigual. 

    No es casual que una de las problemáticas que muestra Sin Careta en sus obras de Teatro Foro es la estigmatización de la pobreza, la mirada culpabilizadora de unxs otrxs que no habitan sus barrios, portadores de la ley y disciplina cercenadora, en donde se intenta delinear y resaltar de forma tajante fronteras espaciales, simbólicas, económicas, intentos por hacer más visible, lo inocultable, las desigualdades sociales. ¿Cómo lxs jóvenes sienten y visualizan esas inequidades en sus vidas cotidianas y lo muestran de forma escénica? Mediante signos claves: ropas de marcas costosas convertidas en vestuarios, gestos y actitudes corporales que devienen en acciones y movimientos actorales, diferenciaciones raciales que se manifiestan por medio de discursos, textos y subtextos teatrales. Formas de ser y estar, habitar y transitar por instituciones, espacios y transportes públicos, fueron problematizadas a través de la escenificación de situaciones reales que vivencian diariamente lxs jóvenes de Sin Careta en sus escuelas, en los colectivos que utilizan para trasladarse por la ciudad, o cuando caminan por las peatonales del centro comercial de la ciudad.

    Las producciones teatrales mostraron, en una primera obra de Teatro Foro, la reclusión de jóvenes por parte de la economía narco, específicamente la captación de jóvenes como mano de obra (“soldaditos”) de locales precarios de venta de drogas ilegales (“bunkers”) del barrio manejados por bandas locales relacionadas al narcotráfico. Una segunda obra versó sobre la trata de mujeres jóvenes pobres con fines de explotación sexual. Ambas obras exponían las imposibilidades de obtención de un trabajo formal o informal, y como lxs jóvenes son engañosamente atraídos en sus territorios a los fines de obtener dinero y recursos básicos para el sostenimiento de la vida. La última de sus obras trató la criminalización de la pobreza, la violencia, el hostigamiento y ensañamiento policial hacia los varones jóvenes del barrio. 

    A lo largo de cuatro años de trabajo concretaron cuatro obras teatrales que hicieron circular por actividades organizadas por el partido Ciudad Futura (campamentos, almuerzos, cierres de año), GTO Rosario (como el festejo por sus 10 años de existencia), estudiantes y docentes de instituciones, como las realizadas en escuelas primarias, secundarias y profesorados de nivel inicial y primaria. También el grupo realizó una función en el Centro Municipal de la Juventud y asistió al V Encuentro Latinoamericano de Teatro del Oprimido que tuvo lugar en Montevideo en el año 2018. 

    Las problemáticas sociales elegidas para trabajar con la comunidad por Sin Careta dejan entrever la precariedad de la vida, agudizadas con la llegada del macrismo, por un contexto de recrudecimiento de políticas macroeconómicas neoliberales, alza desmesurada del costo de vida y ajustes en inversiones sociales de todo tipo. 

    ¿Qué puede un cuerpo en momentos de tanta precariedad? ¿Qué podemos hacer comunitariamente cuando sabemos que no habrá respuestas estatales -más allá de que no dejemos de exigir a los gobiernos por condiciones mínimas de existencia? ¿Cómo inventar e intentar caminos transformadores en la urgencia? ¿Qué puede el arte en este contexto? ¿Por qué el teatro? ¿Qué vidas merecen no solo ser vividas, sino también contadas, narradas, relatas, representadas en el arte y el teatro? 

    En el año 2015, los jóvenes organizados de Villa Moreno, entre diversas propuestas de talleres, deciden deseantemente construir un espacio en donde hacer teatro. De allí surge la idea de convocar al Grupo de Teatro de lxs Oprimidxs Rosario (GTO Rosario).

    En este sentido resulta interesante resaltar que tanto Fernando “Sierri” Sierra como “Pepe” Ferraro, ambos coordinadores del grupo, señalan en conversaciones que tuvimos, que una de las chicas “no hablaba” cuando llegó al espacio, y con el paso del tiempo, todxs se fueron desinhibiendo, e incluso ella comenzó a coordinar juegos con el público en las presentaciones de teatro foro. 

    Ambos traen las potencialidades del teatro, las posibilidades que propone para favorecer múltiples formas de expresión y comunicación, apelando a la sensibilidad, al juego. 

    El proceso de taller, de armado grupal de principio a fin de todo lo que implica montar una obra teatral (las escenas con sus acciones, diálogos y movimientos, escenografía, objetos y vestuarios), las presentaciones, el proceso asambleario y las discusiones colectivas, permitió la constitución de una grupalidad con fuertes lazos y con una gran potencia para hacer. Sierri anuncia que le hubiese gustado constituir una compañía teatral consolidada con lxs Sin Careta. Queda aún la latencia de un deseo y una posibilidad.  Sin Careta sin duda permitió imaginar y crear otros mundos posibles, creativos, colectivos y singulares. Espacio de encuentro, disfrute, placer. Intensa potencia artística, y sobre todo política, en un mundo precario que puja por dejar de serlo. 

     

    1 Verzero, L (2013) Teatro militante. Radicalización artística y política en los años 70, Biblos, Buenos Aires.
    El Teatro Foro es una de las principales técnicas dentro del teatro de lxs oprimidxs, implica que un grupo escenifica una problemática social que esté vivenciando, e inicia un diálogo asambleario y teatral con la comunidad en vías de buscar alternativas colectivas de transformación. En el Teatro Foro no se habla de “público” sino de espec-actores y espec-actrices, ya que propone que las estrategias propuestas sean ensayadas en escena, y así analizar los alcances y posibilidades reales de llevarlas adelante por fuera de la ficción teatral.
    Para mayor información sobre el teatro de lxs oprimidxs en la ciudad de Rosario puede consultarse D’Arrigo, S. y Petrilli. L (2018) Construcción de Memorias e Identidades Colectivas: Los grupos de Teatro del Oprimido en la ciudad de Rosario, en Lucca, J. y Di Lorenzo L. (comp.) Memoria e Identidad en las artes escénicas en Rosario, ed. Glosa, Rosario.
     Butler, J. (2006) Vida precaria: el poder del duelo y la violencia, Paidós, Buenos Aires.